No puedes seleccionar tu carrera basándonos en la retribución. Además de esto, ninguna carrera tiene asegurado un enorme sueldo. Si eres un buen profesional, alguien que se interesa por la forma en la que efectúa su trabajo y lo hace bien, vas a ser triunfante y el dinero va a venir.

cuatro) Es tu resolución
No permitas que el resto tomen la resolución por ti. Puedes tener en cuenta la opinión de tus progenitores y amigos, mas la resolución al fin y al cabo es tuya. El sicólogo Omar Bertacco, de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Argentina, explica que “el inconveniente es cuando la persona transforma a las influencias en mandato; por el hecho de que aparecen como el único camino para satisfacer los deseos y formar parte de la familia, para sentirse identificado con los progenitores o bien, aun, para mudar la historia”. Esto no es saludable y no te va a hacer feliz por el hecho de que no vas a ser lo que quieres ser. No te dejes cotejar, en tanto que esto no va a hacer sino más bien deprimirte. Concéntrate en ti y lo que deseas. Estudiar seguridad e higiene

cinco) La ansiedad de empezar a estudiar secundario
El entusiasmo y la motivación son buenas señales. Si te sientes con ánimos de empezar la universidad y el estudio, es por el hecho de que realmente estás conforme con tu elección.

seis) No aguardes a iniciar las clases
Si te apasiona lo que deseas estudiar, desearás saberlo todo y para esto no debes aguardar a la universidad. Comienza sencillamente a adentrarte en el tema: si te resulta interesante la fotografía, saca fotos; si deseas ser conduzco, colecciona aeroplanos.